A estas alturas de la película nadie dudará que los artistas escénicos en sus diversas areas (actores,músicos, bailarines y cantantes) somos poco más que niños perdidos buscando el reconocimiento y amor que nosotros mismos no somos capaces de procurarnos.

No se cómo será en las artes no escénicas como la pintura o la escultura, pero hasta donde yo conozco los arriba mencionados son los más castigados en su psique.
Hace varias semanas fui a ver Birdman y me impresionó mucho el extraordinario reflejo que hace del infierno que en mayor o menor medida vivimos los artistas.
Las envidias, las frustraciones la necesidad de atención y trascendencia, las mezquindades y deseos ocultos.
Un fiel reflejo que va desde lo dramático a lo patético pasando por el humor inevitable que nos provoca vernos reflejados en tan absurdo personaje. Con esa complejidad y esa infinita ternura que en el fondo inspiran tan humanas flaquezas.Nunca nadie explicó tan bien cómo funciona nuestro triste interior.
Personas de la calle, si quieren saber cómo somos de verdad los artistas,si quieren ver eso que nunca publicaremos en facebook, eso que siempre trataremos de ocultar por miedo y vergüenza vean Birdman.
Se sorprenderán, y puede que incluso también en ustedes, funcionarixs, panaderxs y cirujanxs habite también un Birdman.