La música atraviesa momentos realmente duros. Estamos en un momento de involución e incertidumbre que nos tiene expectantes y asustados. Hablamos mucho de ello y seguiremos hablando pero hoy quiero poner el foco en otro lado.

Quiero hablar de esa luz silenciosa y visibilizar a toda la gente que hace del circuito musical un lugar habitable donde merece la pena estar .
Salas que te cuidan, que cuidan el sonido y te cuidan como artista.
Hay gente hermosa que quiere que haya música en sus ciudades, que quiere que se pague por ello, que tiene un negocio que sacar adelante con dificultad, pero que van a hacer que te sientas bien tratado, y que tu concierto se escuche a la perfección.Gente a la que SI LE IMPORTA que estés cómoda, técnicos a los que SI LES SIMPORTA que tu concierto suene bien. Hay gente muy silenciosa que hace que todo esto valga la pena, pero los otros hacen más ruido porque el descontento y la indignación forman mucha escandalera.
Quiero también hablar de los que acudís a las salas a ver música en vivo porque entendéis que la única forma de que la música sea sustentable es pagando por ella.Los que SI COMPRÁIS EL DISCO, los que lo encargáis por internet, los que los compráis en los conciertos.Los que entendéis que los contenidos de internet hay que pagarlos.
Gracias a los que hacéis las cosas como es debido. La cultura de este país os debe mucho y vosotros ni siquiera los sabéis porque hacéis lo correcto sin plantearos otra opción.
Gracias a las salas que cumplen condiciones dignas y a los que las llenáis.
Gracias a todos los que estáis haciendo de esta gira una experiencia transformadora.
Gracias de corazón.

Gracias a La Casa De Las Musas​ En Valladolid,a Sergio de Pub el Zorro​ en Zaragoza ,a Isabel de La sala The Hall en Málaga  a Chiqui Calderon de La Sala​ de Sevilla , Daniel Rovalher en El laurel de baco en Aranjuez y a Entradium.